
El encargo
Neustack necesitaba modernizar su imagen sin volverse otra empresa. El encargo era actualizar, no reinventar: mantener la simplicidad que ya tenía y darle una lectura más segura de sí misma.




El rediseño del logo para Neustack buscaba modernizar su imagen manteniendo la simplicidad. Representé la letra N con una línea gruesa y vibrante, simbolizando la audacia de la empresa en llevar las ideas a la ejecución.



El azul carga la confianza que el sector espera y el gris evita que grite. La marca se construyó para aguantar reducida a un favicon y ampliada a un stand, sin volver a dibujarla.





Lo que se entregó
- Letra N resuelta en un trazo grueso y decidido
- Azul para confianza, gris para equilibrio
- Marca construida para escalar de favicon a stand
Resultado
- La marca está en pausa, a la espera del relanzamiento de la empresa como estudio de producto.

Créditos
Rediseño de identidad: Molly Yllom

